Para los historiadores del porno es difícil discernir cuál fue la primera película X producida en España en la edad moderna. Es cierto que, en la década de los años 20 del siglo pasado, los hermanos Baños, cineastas de gran prestigio en la prehistoria del cine en nuestro país, realizaron medio centenar de cortometrajes pornográficos por encargo del Conde de Romanones, quien, a su vez, recibía órdenes directas del rey Alfonso XIII. De aquellos cortos y mediometrajes sólo tres han llegado a nosotros: “El confesor”, “El ministro” y “Consultorio de señoras”.