I LOVE THE CAMERA
El grupo británico Massive Attack acaba de sacar a la luz el primer videoclip de su último trabajo. En él, la leyenda del porno Georgina Spelvin narra ante la cámara, mezclada con la voz de Hope Sandoval, por qué hacía cine X.
Georgina Spelvin es de esas personas que cambió su vida por amor. El día en que encontró el amor de su vida, se obsesionó tanto con su objeto de deseo que, a los 73 años, cuando repasa su trayectoria personal, habla de ello con resignación por no haber podido escapar de una atracción fatal que, sin embargo, la hizo feliz. Georgina se casó tres veces e hizo el amor con miles de hombres y mujeres, pero su enamoramiento no fue tan primitivo. Georgina, bailarina clásica de formación, encontró el amor de su vida cuando un amigo le ofreció cocinar para un rodaje. Allí se dio cuenta de que había algo en aquel plató que elegía a los actores y a las actrices, que hechizaba a quien se le pusiera a tiro: la cámara. Unos años después, Georgina atravesaba ese particular tormento que se vive cuando el amor no es correspondido. Nunca podía cruzarse en la mirada de la cámara. Pero, en uno de sus trabajos, tuvo la oportunidad de su vida, esa que, si desaprovechas, sabes que has perdido el tren de la felicidad.
Gerard Damiano, el director de la película, le ofreció, en cuanto la vio, el papel de protagonista en “El diablo en la señorita Jones” y Georgina aceptó sin pensarlo. Entre cocinar para 15 personas y ponerse delante de la cámara, la enamorada ignorada eligió conocer a aquella amante ingrata. Aunque la película fuera un porno, ella tendría la ocasión de que la cámara le correspondiera. Así fue, porque, desde entonces, ha vivido por y para la cámara, en un centenar de películas porno, de “El diablo en la señorita Jones” a su remake, obra de Paul Thomas 32 años después, en sus esporádicas participaciones en el cine convencional, lideradas por "Loca academia de policía", y hasta en los documentales en los que ha contado sus experiencias en el cine sexual.
Ahora que es una venerable anciana, Georgina Spelvin conserva esa complicidad con la cámara que sólo se percibe en las parejas de enamorados. Se puede ver en el extraordinario video que han creado para el primer tema de su próximo álbum “Heligoland” los británicos Massive Attack. Spelvin ejerce de formidable metáfora de la condición humana a través de su propia historia, la de una anciana que confiesa su amor por la cámara. Es el hilo conductor que completa la celestial voz de Hope Sandoval y las imágenes de la película en la que comenzó su idilio con el amor de su vida.En su relato, Spelvin confiesa su condición de enamorada con un expresivo "I love the camera" para explicar su existencia, con esa mirada que delata que está declarándose al amor de su vida 37 años después de haberlo encontrado. La canción se llama “Paradise Circus” y la podéis ver aquí.
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