DIXIE RAY, ESTRELLA DE HOLLYWOOD

Realizada en un principio con la idea de que se distribuyera como una película convencional, los problemas de distribución que hubo de padecer convirtieron a "Dixie Ray, estrella de Hollywood" en una de los grandes filmes X de la historia y una muestra de la sapiencia narrativa de Anthony Spinelli.

 
 Tras haber realizado algunas de las mejores películas de la "edad de oro" del porno americano de comienzos de los ochenta ("Talk dirty to me", "The Dancers"), Sam Weston acometió, en los primeros meses de 1983, la tarea de realizar un filme de sexo que pudiera comercializarse en los circuitos convencionales sin las cortapisas que ya empezaba a encontrar el género para su distribución en las salas de proyección. Para ello, Weston filmó una intrincada historia de cine negro, con detectives en el más puro estilo del cine clásico americano, mujeres fatales y estrellas venidas a menos, en la que las escenas sexuales funcionaban como contrapunto para aquello que la trama quería contar. La película, con conexiones estéticas y argumentales con obras maestras del cine americano como "El crepúsculo de los dioses", de Billy Wilder, o "El sueño eterno", de Howard Hawks, pretendía sacar al cine X de sus catacumbas y demostrar a la sociedad que el porno podía funcionar como un género cinematográfico con valores propios.
Sam Weston, o Anthony Spinelli, como firmó la mayoría de sus cintas de cine X, dirigió "Dixie Ray, estrella de Hollywood" con la idea de que fuera un "soft core". Pese a que en las escenas de sexo los actores tenían un contacto físico real, utilizó los emplazamientos de cámara y demás recursos cinematográficos para obviar al espectador la contemplación de lo explícito. En los títulos de crédito del filme figuraban los actores porno con sus nombres reales y la película se aprestó a una distribución comercial en los cines de los Estados Unidos. Sin embargo, la estrategia de distribución fracasó estrepitosamente a causa del poco interés de los exhibidores en ofrecer al público un tipo de cine anatemizado por la creciente ola de conservadurismo que estaba invadiendo a la sociedad americana.
Spinelli decidió tirar la toalla: incluyó, en un nuevo montaje del filme, numerosos planos de sexo explícito y devolvió a los títulos de crédito los seudónimos de las estrellas del cine X que habían participado en el proyecto. La tentativa de devolver el porno al mundo del cine fracasó, pero dejó como herencia una de las mejores películas de la historia del género, no sólo por su concepción fílmica sino por su insólita estructura narrativa, completamente alejada de los convencionalismos del porno moderno. 
 

 

Dixie Ray, Hollywood Star. EEUU. 1983.
Actores: John Leslie, Lisa de Leeuw, Cameron Mitchell, Juliet Anderson, Kelly Nichols, Veronica Hart, Samantha Fox.
Producción: Billy Thornberg.
Dirección: Anthony Spinelli.