TEN LITTLE MAIDENS

La adaptación al porno de una de las novelas más famosas de Agatha Christie, “Diez negritos”, se tradujo en una de las películas más desmadradas de la década de los 80. “Ten little maidens” es un filme divertido e irreverente protagonizado por los mejores actores de la época.

Desde sus inicios, el cine X ha recurrido, junto a historias originales, a la adaptación de obras literarias o cinematográficas. Dicha práctica supuso, sobre todo en los 70 y los 80, la recreación de las obras inspiradoras añadiendo un componente sexual y una considerable dosis de humor. La versión X de novelas o películas de éxito coincidía con su modelo en un leve hilo argumental en el que apenas se distinguía cierta influencia dada la carga paródica de la versión porno. Desgraciadamente, en los 90, la producción en vídeo ha terminado por aniquilar la frescura de aquellas adaptaciones hasta convertirlas en productos cuya conexión con su referente externo es puramente anecdótica.
No era así a finales de la edad de oro del cine X, cuando todavía muchas películas se realizaban en formato cinematográfico y cualquier argumento literario era bueno para derrochar imaginación y erotismo. La novela de intriga de Agatha Christie “Diez negritos” serviría como excusa para uno de esos experimentos en los que la combinación de literatura, sexo y libertinaje iba a proporcionar una película de éxito para el público y la crítica. La productora Excalibur Films reunió en “Ten little maidens” a la mayor parte de las grandes estrellas del firmamento X de mediados de los 80. Encomendó la dirección del filme a un veterano actor secundario de películas X con cierta experiencia como realizador, John Seeman, quien tuvo la virtud de dejar a los actores que se lucieran en una de las películas mejor consideradas por las revistas especializadas de Norteamérica en aquellos años.
“Ten little maidens” reúne en un escenario cerrado a diez actores de primera fila. Liderados por una Ginger Lynn en el momento más álgido de su carrera, una decena de personajes míticos del porno se entregan a una divertida bacanal de sexo y comida en la que la intriga de los asesinatos no pasa de ser una mera anécdota argumental:  Una pareja recibe en su casa una misteriosa carta que contiene una invitación para pasar un fin de semana en una paradisíaca isla. Al llegar a su destino, los amantes son instalados en una lujosa mansión regentada por un mayordomo y una sirviente. Como ellos, han sido invitadas a la fiesta cuatro parejas más, que celebran su llegada a la casa con una animada cena que deviene en orgía. Pero, a los postres, el anfitrión se dirige a los invitados a través de una cinta en la que les explica que han sido reunidos allí para morir a causa de su comportamiento promiscuo. Poco a poco, todos los invitados al supuesto fin de semana de placer irán muriendo asesinados en las circunstancias más diversas a la vez que cada una de las diez estatuas que presiden la sala principal van rompiéndose. Finalmente, cuando sólo quedan tres habitantes en la casa, la pareja protagonista descubrirá que todos los crímenes fueron cometidos por una amante despechada.
La idea de juntar en una mesa a lo más granado del porno para disfrutar de los placeres del sexo y la comida fue el particular homenaje que los responsables del filme quisieron hacer a más de diez años de éxitos del género. Así, lo que en un principio se ideó como vehículo para el lucimiento de Ginger, devino en una divertida comedia en la que el veterano Harry Reems ejerce como contrapunto a la juvenil estrella. Reems, retirado del cine X a mediados de la década anterior, había vuelto al porno tres años antes después de haber superado graves problemas de alcoholismo.
Pero el mayor acierto de la película de Seeman reside en su carácter alegre y desenfadado. La larga secuencia de la cena es considerada todavía como la mayor orgía gastronómica jamás filmada ya que, aparte de su lado transgresor y en ocasiones escatológico (los personajes utilizan la comida como parte de sus juegos sexuales), está realizada siguiendo el modelo de un anuncio de televisión de una conocida marca de cereales para el desayuno muy popular en los Estados Unidos en la mitad de la década de los 80.
 
Ten little maidens. EEUU. 1985.
Actores: Ginger Lynn, Harry Reems, Jamie Gillis, Lisa De Leeuw, Eric Edwards, Nina Hartley, Paul Thomas, Janey Robbins, Richard Pacheco, Amber Lynn, Kitten Natividad.
Producción: Chevalier.
Dirección: John Seeman.