SHARON MITCHELL

Una de las grandes leyendas del cine X, Sharon Mitchell fue, durante un cuarto de siglo, actriz en todo tipo de producciones pornográficas, amiga de todos los componentes de la industria de cine para adultos y una mujer decidida y valiente que supo sobrevivir a todas las etapas por las que ha pasado el porno. Ahora es la directora de la fundación que previene el Sida entre los actores y actrices.

A Sharon Mitchell, todo el mundo del porno la llamaba “Mitchie”, gracias a su simpatía y su disposición a ayudar siempre a sus compañeros de profesión. Por ello y por una de esas contradicciones que tiene el mundo del porno, una mujer físicamente poco atractiva como Sharon Mitchell es una de reinas en una profesión donde la belleza es lo más importante. Pero desde que debutó a los 17 años de edad en el cine X de manera legal (estaba ya casada y, en consecuencia, no se la consideraba menor de edad), su aspecto andrógino (pelo corto, elevada estatura y una cara poco femenina) atrajo la atención de los espectadores, que la convirtieron en un símbolo de la lucha contra la homofobia en la sociedad. Pero también en una excelente actriz dramática que, al no poder explotar su físico , exprimía al máximo su capacidad actoral, normalmente como secundaria.
Crecida en una familia de granjeros, en la que sus padres estaban separados, Mitchie vivió una infancia de dificultades, debido a la dífícil situación económica de su madre, pero de diversión, ya que descubrió el sexo muy joven y lo disfrutó siendo una adolescente. Se casó a los 17 años con Larry Kipp, un hombre del que se separó a los pocos meses. Días después de esa separación, Sharon encontró trabajo como actriz en las primeras películas pornográficas que se rodaban en la Costa Este.
Desde entonces, Mitchie se convirtió en una de las estrellas más solicitadas de la industria del porno norteamericano, tanto por su aspecto andrógino, que permitía añadir unas dosis de morbo a sus escenas sexuales, como por su capacidad de trabajo. Y eso que la actriz de Nueva Jersey ya estaba inmersa en el peligroso mundo de las drogas, una adicción que mantuvo durante más de 20 años pero que, pese a ser heroinómana, jamás la apartó de los platós cinematográficos.
Antes, Mitchell había trabajado como estriper en los clubes más selectos de Nueva York, donde desbancó, desde su posición de estrella del porno, a las viejas bailarinas que dominaban el mercado. En sus números representaba prácticas de BDSM. Su gusto por las prácticas sadomasoquistas reviviría muchos años después cuando, en la década de los 90, inició una fructífera carrera como directora de películas especializadas en el "bondage" en las que la propia actriz participaba entusiastamente. Al mismo tiempo, Mitchell fue incrementando su implicación en la lucha por dignificar la profesión que le dio la fama. Lideró campañas de lucha contra la droga (de la que había sido prisionera a mediados de los 80) y presidió durante cinco años la Free Speech Coalition antes de ser relevada por Gloria Leonard. En 1997, cansada de una vida de drogas y sexo, comenzó a estudiar medicina y, desde 1998, dirige la Adult Industry Medical (AIM), una organización que combate para erradicar el SIDA dentro del mundo del porno por medio de análisis periódicos y campañas de prevención.
 
 
 
 
* Sharon Mitchell
* Nació en Nueva Jersey el 18 de enero de 1956.
* Durante 25 años (1973-1998) ha participado en unas 2.500 películas X.
 

 
 
FILMOGRAFÍA BÁSICA
* "Waterpower" (1975), de Shaun Costello.
* “Skin-Flicks” (1977), de Gerard Damiano.
* "Barbara Broadcast" (1977), de Radley Metzger.
* "The Violation of Claudia" (1977), de Billy Bag.
* "Trashi" (1980), de Louis Lewis.
* "Los polvos del diablo" ("Devil in Miss Jones 2", 1982), de Henri Pachard.
* "Se rueda un porno" ("Sexcapades", 1983), de Henri Pachard.
* "Garganta profunda, doce años después" ("Throat 12 years later", 1984), de Gerard Damiano.
* "Edén" ("The world according Ginger", 1986), de Bruce Seven.
* "Inside Sharon Mitchell" (1988), de Chuck Zane.