ALEX DE RENZY

Junto con Gerard Damiano, se considera a Alex de Renzy como el auténtico pionero del porno norteamericano. Desde la Costa Oeste, De Renzy rescató aquellos loops clandestinos que habían hecho historia sin pretenderlo para revestir al cine X de una pátina intelectual y, más tarde, desarrolló una notable carrera como cineasta.

Entusiasta activista de la contracultura californiana y defensor de la libertad sexual en todos los órdenes de la vida, Alex de Renzy, nacido en San Francisco en 1935, es considerado como una figura fundamental en la lucha por la legalización del cine X en los Estados Unidos.
En 1968, Alex de Renzy tenía 33 años y un aspecto similar al de los protagonistas de “Easy Rider”, es decir, el prototipo del “hippy” californiano que proclama hacer el amor y no la guerra. Fue entonces cuando entró en contacto con el porno a través de los hermanos Mitchell, a los que proveyó de los primeros largometrajes que se proyectaron en su mítico O’Farrell Theatre. De Renzy recopiló los cortometrajes clandestinos realizados en Norteamérica y, con el título de “A History of a Blue Movie”, abrió las puertas de la legalización del género en su país.
Metido en tareas de producción, Renzy tardaría seis años en desvelar su talento como director de cine X. Lo hizo, además, internándose en el lado más perverso de la psicología humana, con un filme que proyectaba prácticas sexuales extremas según la mente de un peligroso criminal escapado de la cárcel en "Femmes de Sade".
Su estilo, en el que prevalece el morbo de las situaciones sexuales sobre la técnica cinematográfica, se desarrollaría en los años posteriores en películas como “Wild Things”, compuesta por cinco historias independientes que nos muestran diversas modalidades de la sexualidad humana, o la serie “Pretty Peaches”, basada en las aventuras y desventuras sexuales y vitales de una joven inocente y alocada.
Pero la carrera como cineasta de autor de Alex de Renzy sufriría un bajón con la llegada del vídeo como soporte de filmación. Así que el cineasta californiano se recicló y comenzó a dirigir películas sin argumento, cimentadas en el contacto sexual, con el seudónimo de Rex Borsky.
Sin embargo, sus últimos años como director tuvieron una gozosa excepción en “Esclava de amor”, una punzante versión de “Historia de O” en la que se mezclan las pasiones prohibidas y la transgresión religiosa, con reminiscencias de “La Regenta”, de Clarín, interpretada por Sierra y el mítico Jamie Gillis.
Desde 1996, Alex de Renzy vivía plácidamente retirado en San Francisco hasta que un cáncer de hígado se interpuso en su jubilación. Como resultas de dicha enfermedad, De Renzy murió el 8 de junio de 2001 y, con él, uno de los iconos del porno moderno. El del hombre que puso los cimientos de lo que hoy es la industria de entretenimiento para adultos en los Estados Unidos.