JIM Y ARTIE MITCHELL

 Los hermanos Jim y Artie Mitchell, dos despreocupados estudiantes que poseían una sala, el O’Farrell Theater, en las que se exhibían cortos eróticos comprados a Bill Osco o dirigidos por ellos mismos, habían estudiado cine en California y estaban introducidos plenamente en la movida contracultural de finales de los 60 y principios de los 70. Los Mitchell habían rodado más de 200 “loops” cuando decidieron introducirse en el campo del largometraje. Para su primera película contrataron a una modelo de 21 años que había sido modelo en algunos anuncios publicitarios en la Costa Este y se había instalado en San Francisco en busca de mejores perspectivas laborales. Marilyn Briggs se convirtió, gracias a los Mitchell, en Marilyn Chambers y, desde su debut en “Tras de la puerta verde”, en la más grande actriz que ha dado jamás el género.

Con su debut cinematográfico sorprendieron al público al recoger toda la tradición de la cultura “undreground” californiana. El filme había cosechado un enorme éxito entre los aficionados pero también levantó ampollas entre los sectores más reaccionarios de la sociedad americana. A mediados de aquel año, la Corte Suprema de Justicia de Nueva York dictaminó que cuatro películas, entre ellas “Tras la puerta verde”, contenían tantos “actos de perversión sexual que habrían sido considerados obscenos por las costumbres de las comunidades de Sodoma y Gomorra”. Unos meses después rodaron “La resurrección de Eva”, en la que utilizaron como señuelo a una Marilyn Chambers convertida ya en estrella mediática.
A pesar de su papel como pioneros del cine X en la Costa Oeste americana, los hermanos Mitchell no desarrollaron una carrera convencional como cineastas. Tras los sonoros fracasos de ambiciosos filmes como “Sodoma y Gomorra”, su actividad se centró en la explotación del O’Farrell Theatre que, tras una etapa como sala de proyecciones de películas para adultos, se transformaría en un enorme local de strip-tease a principios de los 80 llamado Eros Center.
En 1985 no resistieron la tentación de permanecer más tiempo alejados del cine y rodaron “The Grafenberg Spot”, que no tuvo la acogida esperada por el público. Al año siguiente, cuando su trayectoria como directores parecía finalizada, se plantearon retomar la historia que los había lanzado a la fama mundial 13 años antes. En ese tiempo, el porno había evolucionado hasta el punto de convertirse en una industria próspera, pero también había tropezado con la barrera del SIDA como principal amenaza. El SIDA, que hasta pocos años antes era considerado una enfermedad exclusiva de la comunidad “gay”, empezaba a extenderse entre los heterosexuales para convertirse en un serio obstáculo en la promiscuidad. Preocupados por la liberalización de las costumbres sexuales, los Mitchell decidieron enfocar la secuela de “Tras la puerta verde” hacia un universo de sexo seguro.Jim y Artie Mitchell junto a Hunter S. Thompson
“Tras la puerta verde 2” fue un fracaso más en la carrera de los cineastas. El último. Desde su realización hasta la tragedia fratricida de 1991, los hermanos no volvieron a dirigir ningún otro filme y sus diferencias se fueron acentuando con los años, en parte por la degradación a la que había llegado Artie, quien pasaba el día en el O’Farrell consumiendo ingentes cantidades de droga y alcohol.
 
Tras cinco años sin dirigir una película X a causa de sus turbias relaciones, se desencadenó la tragedia. Desde que Artie se convirtió en novio de Missy Manners, antigua asesora del Partido Republicano y protagonista de su último filme “Tras la puerte verde 2” en 1986, el “feeling” que tenía con su hermano Jim se había ido al traste. Missy no podía ver a su cuñado y Artie agudizó sus problemas con la cocaína y el alcohol. Pasaba horas en el O’Farrell Theater consumiendo coca e intentando seducir a las bailarinas que allí actuaban mientras Jim dirigía como buenamente podía el negocio. Las violentas discusiones entre ambos terminaron cuando, el 21 de febrero de 1991, tres disparos efectuados con un rifle del calibre 22 empuñado por Jim Mitchell acabaron con la vida de Artie. Tras el correspondiente juicio, Jim fue absuelto del cargo de asesinato y el caso cerrado con la etiqueta de “muerte accidental”.