JOE D'AMATO

 El italiano Joe D'Amato fue, además de uno de los directores más prolíficos del cine europeo de todos los tiempos, un realizador de porno que halló la fórmula mágica para producir películas de bajo presupuesto pero con la calidad de filmes con mejores posibilidades económicas. Un maestro del cine que puso su talento y morbo al servicio del porno.

Joe D’Amato es uno de los más de una docena de nombres que utilizó a lo largo de su carrera el italiano Aristide Massaccessi, el director de cine de serie Z por excelencia nacido en Roma el 15 de septiembre de 1936. Pero, al contrario de otros realizadores míticos del cine de bajo presupuesto, D’Amato tuvo una importante presencia en el porno, hasta el punto de que, en la década de los 90, se convirtió en el principal referente del cine X italiano rodado en 35 mm.
Director desde 1972, D’Amato tocó todos los géneros cinematográficos, pues, a la hora de abordar su trabajo, le daba igual un pito que una pelota, un filme de terror que una comedia picante. Títulos como “La muerte sonríe al asesino”, “El ginecólogo de la mutua” o “Emmanuelle en América” dan idea de la versatilidad de un realizador capaz de filmar cualquier tipo de película con cuatro duros.Lolita
Aunque sus primeros contactos con el porno datan de 1979, su verdadera trascendencia en el cine X la alcanzaría a mediados de los años 90, cuando, con la producción de Riccardo Billi, dirigió casi un centenar de películas con un método muy sencillo: adaptar textos literarios clásicos, películas de cine convencional, cuentos infantiles o falsas biografías de personajes notables al mundo del porno.
Su estilo, simple y despojado de todo tipo de artificios artísticos, sirvió para descubrir el lado perverso de personajes como Tarzán, Marco Polo o Robin Hood, para mostrar dar otro tono a películas como “Los intocables” o “Los 7 magníficos” e incluso para mostrarnos paisajes exóticos de la mano de Selén en diversos parajes del África sahariana.
Tarzan XEstajanovista del porno, Joe D’Amato trabajó codo con codo con su amigo Luca Damiano, con quien codirigió algunas de las mejores cintas del divertido director romano, como “Caperucita X” o “Hamlet”. Pero también fue una figura capital en la historia del porno español. En 1996, la productora IFG lo contrató para dirigir “Torero”, un filme que desmenuza los tópicos del matador de toros, protagonizado por Rocco Siffredi, que se convertiría en el primer gran éxito de ventas del porno nacional.
El cine de Joe D’Amato ejemplifica la sencillez y el oficio en el porno. Buena fotografía, unos pocos decorados, buenos actores y suculentas raciones de sexo forman el menú habitual de sus películas, que realizaba en poco más de una semana a un ritmo infernal de hasta 25 películas al año. Torero
Dada su capacidad de trabajo, no es de extrañar que la muerte le sorprendiera preparando nuevos proyectos. D’Amato falleció el 23 de enero de 1999 a causa de un ataque al corazón cuando trabajaba en una nueva película en su casa de Roma. Una pérdida irreparable para todos los aficionados al porno, al cine de subgéneros y a esas sesiones dobles y triples de los cines de barrio a las que alimentó con sus películas.