MARC DORCEL
La leyenda del porno francés. Un hombre que pasó de editor de fotonovelas pornográficas a director de películas X en vídeo y, de ahí, a convertirse en un personaje fundamental en el porno europeo, como productor de gran parte de las mejores películas de los 80 y los 90. Actualmente es el mayor distribuidor de porno en Francia.
Con más de 30 años de dedicación al mundo del entretenimiento para adultos, Marc Dorcel ha alcanzado el status de leyenda
del porno francés. Productor, editor, director y distribuidor de películas X, Dorcel ha cimentado su fama a base de trabajo y de considerar al cine porno como una disciplina digna, algo que se aprecia en todos los productos que llevan su firma desde hace años.
Después de haber sido diseñador industrial y vendedor de máquinas de coser, Marc Dorcel (París, 1938) montó en 1968 una empresa de venta por correo en el que ofrecía a sus clientes libros y fotografías eróticas. Y aunque en 1975 tuvo problemas legales para continuar con su actividad, debido a la presión fiscal, se internó en el terreno de la fotonovela erótica. Fue el primer paso hacia el mundo del cine, al que llegó cuatro años después cuando el dueño de una casa especializada en la reparación de material audiovisual le propuso rodar un porno en vídeo. “Jolies petites garces”, con Marilyn Jess de protagonista, fue la primera película de uno de los pioneros del X francés rodado en vídeo.
El éxito de sus películas en los años 80 le llevó a diversificar su trabajo. Desde mediados de esta década, Dorcel deja de dirigir y encarga a algunos de sus colaboradores la realización de los filmes que produce. Tras colaborar con Michel Barny, en 1986 encuentra a Michel Ricaud, que se convierte en su alma gemela. Ambos revolucionarían el panorama del porno galo con un tipo de producción muy cuidada y de buena factura que dejó títulos para la posteridad como “La educación de Anna”, “Les putes de l'autoroute” o “La mujer de negro”. Pero la muerte de Ricaud durante un rodaje
en las islas Seychelles, en 1992, lo deja ante una nueva disyuntiva: seguir adelante o dedicarse a la producción. Dorcel no encuentra a nadie que pueda emular a su antiguo colaborador y vuelve a la dirección con “El perfume de Mathilde”, su obra cumbre. Desde entonces ha dirigido medio centenar de filmes, aunque su actividad detrás de las cámaras ha decrecido en los últimos años para potenciar su vertiente de productor y distribuidor. Actualmente posee la empresa de distribución más potente de Francia.
