A finales de la década de los sesenta, Sylvester Stallone vagaba por el circuito del off-Broadway neoyorquino en busca de un papel con el que saltar al cine. Era un tipo fornido, con aspecto de poco inteligente, que ni siquiera había terminado sus estudios universitarios en Miami, pese a que era una de las estrellas del equipo de fútbol americano de la institución académica, y que, de vuelta a su Nueva York natal, había decidido matricularse en arte dramático para probar como actor.
Comentarios recientes
hace 20 segs
hace 31 segs
hace 47 segs
hace 57 segs
hace 1 min 7 segs
hace 4 horas 10 mins
hace 4 horas 23 mins
hace 4 horas 37 mins
hace 4 horas 50 mins
hace 5 horas 4 mins