Actriz de talento, productora de las películas que cambiaron el rumbo del porno en los 90 y directora de culto. Todo eso ha sido, a lo largo de casi 30 años de carrera, Veronica Hart, una leyenda viva del cine X norteamericano que ha defendido, desde todas sus posiciones, un porno digno y bien elaborado, que entretenga al espectador además de excitarlo.